Pasada la medianoche, la tormenta lejos de mi ventana.
Robando horas al sueño, aplazando el lento camino hacía el olvido, guerreando con la vigilia, leo.
"Entonces Varda abandonó el consejo y desde las alturas de Taniquetil contempló la oscuridad de la Tierra Media bajo las estrellas innumerables, débiles y distantes, e inició entonces un gran trabajo, la mayor de las labores de los Valar después de su llegada a Arda. Recogió el roció plateado de las tinas de Telperion, y con el hizo estrellas nuevas y mas brillantes preparando la llegada de los Primeros Nacidos; por eso, a a quien desde la profundidad de los tiempos y los trabajos de Eä se llamó Tintallë, la Iluminadora, los Elfos le dieron más tarde el nombre de Elentari, Reina de las Estrellas. También entonces hizo ella Carnil y Luinil, Nénar y Lumbar, Alcarinquë y Elemmírë, y reunió muchas otras de las antiguas estrellas y las puso como signos en los cielos de Arda: Wiwarin, Telumendil, Soronúmë y Anarríma; y Menelmacar, con un cinturón resplandeciente que presagia que la Ultima Batalla se librará al final de los días. Y alta en el norte, como reto a Melkor, echó a girar la corona de siete poderosas estrellas: Valacirca, la Hoz de los Valar y signo de hados."
"El Silmarillion, De la llegada de los Elfos, J.R.R Tolkien"